Paola Di Chio nos cuenta su historia

 

Hablar otro idioma para mi es abrirse a un mundo que no es él al que estamos acostumbrados. Es tener la capacidad de poder enfrentarse a otra cultura y sobretodo entenderla de una manera más profunda. Permite reconocer y apreciar las diferencias que hay en el panorama multicultural y, muy importante, permite avanzar en tu carrera laboral. Mi acercamiento al idioma tiene una origen “académica” digamos. Empecé a estudiar castellano en la escuela secundaria junto al inglés y al francés y esto hizo crecer en mi la curiosidad de conocer más sobre el mundo español y su cultura hasta que finalmente decidí dejar mi “comfort zone” para volar hacía allí.

Llegué a Barcelona hace tres años para hacer una práctica en una empresa de aquí. En principio tenía pensado quedarme 6 meses y luego volver a mi casa, o a lo mejor cambiarme de ciudad, pero acabé encantada con el estilo de vida de esta increíble ciudad y con lo que tenía para ofrecer. Barcelona es una ciudad cosmopolita, trabajadora, alegre y súper acogedora. Me dio la oportunidad en muy poco tiempo de crearme mi mundillo aquí, conociendo personas de todo el mundo y compartiendo vida y momentos con ellos. En este sentido puedo afirmar que aquí he encontrado mi segunda casa. La dificultad mayor creo que ha sido la Competencia. A pesar de la crisis que, como todos ya sabemos, ha afectado este País (no voy a hablar de esto ahora J) aquí hay bastantes empresas que han resistido y que siguen trabajando a nivel internacional, por lo tanto hay mucho jóvenes bien calificados que intentan entrar en el mercado laboral.

“No me siento extranjero aquí”. Fue la primera sensación que tuve al llegar a España y con el tiempo eso no ha cambiado. El único pequeño obstáculo que encontré fue en el bilingüismo barcelonés: realmente aquí el idioma principal es el Catalán, idioma que en ese entonces desconocía completamente. No fue difícil entenderlo poco a poco (también porque en algo se parece al italiano) y dejar de pensar en ello como si fuera un obstáculo.

Ya no tengo dificultades con el idioma y me siento totalmente integrada, pero es verdad que cada idioma es un mundo y siempre hay algo más que descubrir, aprender y mejorar. Puedo afirmar que aprender castellano haya revolucionado mi vida, es por eso que vivo donde vivo y hago lo que hago ya que la decisión de mudarme a este País dependió del amor hacía su idioma. Por supuesto que sí. En general los que vienen de una formación lingüística lo tienen más fácil, porque aparte del interés y de la motivación, que son el primer empuje para llegar a un aprendizaje profundo, hay que adquirir tu proprio método que ayude a mejorar el “almacenamiento” a la hora de escuchar nuevas palabras. Aprender un segundo idioma es un proceso complejo. Imprescindible es la motivación personal y luego muy importante es crear necesidad comunicativa, es decir viajar, ir allí donde el idioma se habla y ponerse en contacto directo con su cultura y su gente para poder practicar constantemente.

No hay que tener miedo a equivocarse a la hora de hablar con alguien, son los errores que nos ayudan a aprender y por eso creo que siempre es bueno pedir al interlocutor que nos ayude, corrigiéndonos.

Advertisements