Todo nació hace muchos años cuando conocí una chica latina en Milán y fue ella quién me dio las primeras “clases” de español y la oportunidad de relacionarme con una nueva cultura. Siempre me he sentido atraído por la cultura de Latinoamérica.

El primer contacto con este nuevo “mundo” fue a través de mis vacaciones, hasta que conocí una chica Peruana en Milán y empecé a empaparme más de su cultura y por supuesto del idioma español.

Llegué a España, específicamente a Valencia, en el año 2002 después de una experiencia de varios meses en Ecuador. Buscaba no perder la buena vibra que había recibido en ese pequeño país, que al mismo tiempo cuenta con una gran cultura y una naturaleza impresionante. Gracias a la presencia de la comunidad Ecuatoriana en Valencia, hice amistad con muchas personas y enseguida empecé a trabajar y a sentirme cada día más como en casa.

Creo que lo más difícil es integrarte en el mundo laboral y en la vida social en general en España, son la horarios de trabajo y los tiempos de comida, ya que son completamente diferentes a cualquier otra parte del mundo. Lo que más me ha sorprendido ha sido el almuerzo a mediodía, ya que en Italia y sobre todo al Norte donde he vivido mi juventud, a esta hora se come. Mientras para los españoles se trata de una pausa donde comen un bocadillo, cacahuetes, café y algunos hasta toman cerveza, por no hablar de la cena a las 21.30 o 22 mínimo.

Creo que Italia y España tienen culturas muy similares, esto debido a que ambos han sido conquistados recíprocamente y a que el idioma tiene la misma raíz. Lo que a veces te hace sentir un poco extranjero, es cuando hablan en valenciano, pero esos son problemas entre ellos y creo que no se debe tomar en cuenta.

Me siento perfectamente integrado sea desde el punto lingüístico y social. El hecho de estar casado con una mujer de Costa Rica me ayuda mucho. Me encanta leer en español y mis escritores preferidos son Pérez-Reverte, Isabel Allende y Vargas Llosa.

Creo que aprender el idioma Español ha sido para mí la misma sensación que experimenté cuando por primera vez vi un partido de fútbol en la televisión a color, el césped era verde y los jugadores tenían camisetas con tonos diferentes. ¡Mi vida ya no es en blanco y negro! Desde entonces puedo apreciar y disfrutar todo lo que me rodea desde otra perspectiva y más intensa.

Sin duda, el celebro humano es una máquina con un potencial enorme y todavía nos falta descubrir parte de sus funciones. Hablar otro idioma hace que puedas abrir un nuevo segmento de estas funciones y que todo sea más fácil. De hecho por motivos laborales he vivido en Inglaterra 2 años y he podido mejorar muchísimo mi Ingles.

Gracias a esto he tenido la posibilidad de regresar a Valencia y abrir mi oficina, que se llama EazyCity Valencia, en donde puedo asesorar a otras personas sobre cursos de idiomas, alojamientos o prácticas laborales en el extranjero.

Espero que las personas que leen esta entrevista se animen a aprender otro idioma, salir, disfrutar y ver el mundo con otros ojos. Esto les permitirá abrir su mente a nuevas experiencias y estoy seguro que ayudará a resolver muchos de los problemas sociales y culturales que tanto afligen nuestra sociedad actual.

Andrea Biggiogero

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